El reino de los rodotrenes

En este articulo viviremos una fascinante aventura rutera por los desiertos australianos, un escenario perfecto para el desfile de los camiones mas largos del planeta. Estas formaciones llegan a superar los de 50 metros de largo y pueden transportar hasta 200 tn de carga. Esto solo pasa en la tierra de los canguros.

Tres y media de la madrugada, un cielo australiano totalmente cubierto de estrellas en una de las zonas más desérticas e inhóspitas de todo el planeta. La sensación térmica es de 0 grado y el viento gélido, implacable. Una expedición periodística denominada Volvo Press Journey, integrada también por nuestro colega Romulo Felippe, acompaña de cerca la operación logística conducida por un verdadero monstruo de la ruta: un rodotren con 53 mts de extensión y más de 100 tn de carga. Esta formación está surcando las interminables rectas del sur de Australia.
A primera vista, esa increíble composición de un camión causa escalofríos. En la oscuridad de ésta madrugada, en los confines del gigantesco desierto, este camión perteneciente a la empresa de transporte Giacci -una de las más tradicionales del país- hace un crucero por la ruta federal a una velocidad media de 110 km por hora. Una verdadera prueba de fuego para uno de los camiones más potentes del mundo, el Volvo FH 16 en la versión 8×4, dotado de un motor que eroga 660 caballos de potencia. La jornada comenzó en una región próxima a una pequeña ciudad del litoral australiano llamada Geraldton, bañada por el océano Indico.
“Es muy divertido conducir un Rodotren”, dice el camionero Australiano Kevin Kenning con su inglés personalizado y sonrisa de niño, a pesar de tener 63 años de edad. Son tres décadas y media al volante de un camión, conviviendo con los placeres y penurias diarias en un país que está acostumbrado al transporte de cargas sobredimensionadas. Los ojos de Kevin no se desvían del camino. En cuanto la aurora se empieza a desplegar la secuencia de escena dramáticas aparecen para quienes hacen este viaje por primera vez: una embestida de canguros (el vehículo atropelló a dos en 4 horas). “Tenemos que convivir con esto. Por lo general atropello dos canguros por viaje”, cuenta el experimentado conductor australiano.
Con un PBTC (Peso Bruto Total Combinado) de 175 tn, el FH 16 cruza tranquilo el largo trecho rectilíneo. Es un caballo mecánico fabricado en Australia, cuyo motor viene de Suecia, arrastra 13 bateas de minería (son 100 tn de carga) más 75 de equipamiento. Su configuración contabiliza 23 ejes y 88 neumáticos, totalizando una medida de 53,5 mts -hoy el máximo permitido por la ley australiana para determinadas rutas-. Se sabe que existen rodotrenes todavía mayores en el extenso desierto australiano, pero son aplicaciones que trabajan en áreas particulares y que no tienen permiso para circular en rutas.
Ya en el asfalto, el día amanece con rara belleza: luz amarilla típica de la región próxima a la costa. Kevin expresa: “es importante conducir en línea recta atentamente todo el tiempo y recordar que detrás tuyo viene marchando un tren”. Lo dice con la tranquilidad que otorga la experiencia de quien ya condujo por millones de kilómetros a bordo de un gigante de 200 tn. Él, solamente acelera y presta atención al camino. El cambio de marchas queda a cargo de la eficiente I-Shift, la caja automatizada del Volvo, e indiscutiblemente preferida por estos “camioneros” australianos.
La primera parada de este tren de ruta es en la mina de Golden Grover, a más de 300 km de Geraldton. Además de la velocidad media, establecida por un poderoso motor, lo que más impresiona es el ángulo de giro del Rodotren. Al cambiar de ruta, la interminable composición obedece con perfecta precisión las órdenes del camionero. Cada una de las 13 bateas sigue perfectamente la línea indicada por la cabeza tractora.

LOGISTICA

Poco más de las 7 de la mañana, el sol ya entibia. El Volvo de 660 caballos atraviesa un trecho de ruta de tierra cerca de las minas. Se trata de una operación full time. Esta empresa de transporte, llamada Giacci, moviliza 12 camiones iguales por día en una interminable logística de 24 horas completas de trabajo. Los principales productos extraídos de estas minas son cobre y zinc. Mientras el camión es cargado nuevamente, el anfitrión del viaje –Kevin- abre un termo de café caliente y relata:”Soy casado, tengo 3 hijos pero también tengo una amante: la ruta. Dejé la escuela a los 14 años y desde aquellos tiempos me vinculé al transporte y jamás lo dejé”. Kevin recibe u$s 1300 dólares australianos por cada carga de 60 horas de trabajo, en viajes que duran hasta 6 días por semana. Es, ciertamente, uno de los mejores salarios del mundo en el ámbito del transporte. La cuestión es que no tiene horario para trabajar. Su mayor preocupación son los canguros que invaden, sin control, los caminos del inmenso desierto australiano. A pesar de atropellar varios canguros por viaje, Kevin jamás tuvo un accidente que involucrase a personas. Imaginen lo que sería frenar bruscamente y desviar un vehículo de 53 mts de largo, 200 tn de peso a más de 110 km por hora. Mejor no pensarlo…

“EL MATACANGURO”

Las largas distancias, sumadas a la vida dura en los desiertos, exigen que los camiones sean sometidos a adaptaciones que son características en Australia. Además de un óptimo motor -siempre por encima de los 420 caballos- los rodotrenes no pueden prescindir de los ítems de protección. Atropellar canguros es una triste realidad cotidiana para el transportista australiano. Un camión que atropelle -sin la protección ideal en su frente- a un animal semejante puede causar un daño superior a u$s10.000. El perjuicio más usual recae sobre el radiador y obviamente la posible posterior rotura del motor. El “matacanguro” llega a costar alrededor de u$s 5.000 y los transportistas lo reconocen como un elemento fundamental en su recorrido.

TRAVESIA EN EL DESIERTO

Las rutas australianas son lo que uno quisiera. No hay surcos ni pozos. Están bien demarcadas y niveladas. Muy diferentes a las de nuestra región. Y lo mejor es que no existen puestos de peaje. Imagínese un Rodotren pagando por eje…
La mitad de los camiones que cruzan el desierto del llamado Outback son autónomos. La otra mitad, flotistas que poseen entre 20 y 30 camiones.
Una empresa de transportes australiana, llamada Matic Transport, fue fundada hace apenas 6 años pero sabe mucho de cruzar grandes distancias. Posee 25 camiones en su flota utilizando las 2 mayores combinaciones de transporte permitidas en Australia. Es decir aquellas de 36,5mts y 53,5 mt de extensión. La empresa tiene 2 divisiones: una especializada en transporte de cemento y otra en cargas generales pesadas. “No tenemos problemas para la contratación de conductores. Por el contrario, podemos elegir”, exclama el Director General, Danny Matic. Se sabe que en casi todo el mundo existe este problema.
Según el flotista, Australia también sufre con la escasez de mano de obra en el área de transporte de cargas. Pero su empresa tiene una forma eficiente de combatir esa deficiencia: la formación de profesionales. “Son 5 días de entrenamiento extenso, 15 hs por día para formar conductores de Rodotrenes”, afirma Danny. Conductores especializados en viajes largos llegan a recibir U$s 100.000 dólares australianos por año. Hay versiones que aseguran que muchos conductores brasileños, con experiencia en bitrenes, emigran a Australia en busca de estos jugosos salarios.

EN LA RUTA

A bordo de un Volvo FH16, versión 8×4 de 610 caballos, el desafío es recorrer casi 500 km para la primera fase del viaje. Esta configuración totaliza 36,5 mts, transportando tanques presurizados con 74 tn de cemento y con un PBTC de 114 toneladas. Para esto son utilizados 60 neumáticos en este largísimo Rodotren los cuales, cada 150km, reciben uno por uno el “martillazo” del conductor para chequear su inflado.
“No es complicado conducir un camión de este tamaño y este peso. Lo que importa es prestar atención al andar en línea recta, evitando que el tren se mueva. Ante cualquier vacilación, el rodotren se saldrá del camino”, revela el conductor, Tonny Watson, debidamente uniformado y con un profundo conocimiento de su instrumento de trabajo. Tony respeta
las señalizaciones, el uso de cinturón
de seguridad, las luces bajas encendidas de día y la velocidad máxima permitida, pero además es sorprendente verlo contribuir en el sobrepaso de vehículos menores. “En la ruta somos todos hermanos”, dice de todo corazón el experimentado conductor.
Al contrario de lo que aparenta, en los rectilíneos e idénticos paisajes que se suceden en el extenso desierto de Australia (más del 60% del territorio) no se producen tantos accidentes de camiones. Probablemente, porque la legislación es rigurosa, en cuanto al tiempo de conducción de los choferes. Sólo está permitido un máximo de 12 horas al volante. Para conducir un Rodotren, por ejemplo, se exige experiencia mínima de varios años y una licencia especial. Todo camión que transporte por encima de 42 tn precisa una autorización especial, la cual debe ser respetada a raja tabla y nadie duda de ello.
Australia es el sexto mayor territorio del mundo (detrás de Rusia, Canadá, China, Estados Unidos y Brasil) y muy joven, ya que fue descubierta hace apenas 3 siglos (a pesar de haber sido habitado por aborígenes desde hace más de 40.000 años). Su población es de apenas 20.000.000 habitantes y actualmente posee la 17ma. mayor renta “per cápita” del mundo. Por ellos, la necesidad vital de poseer un transporte terrestre de cargas extremadamente eficiente, como sin duda son los Rodotrenes. Hay inmensas regiones, prácticamente deshabitadas, excepto por los canguros. Formado por un gran bloque costero, Australia es poco variada en términos de topografía y paisaje. Una basta planicie desértica, casi interminable, cuya monotonía es raramente alterada por pequeños montes. Una verdadera tierra de gigantes donde pareciere surgir estos interminables dinosaurios metálicos llamados Rodotrenes.

PREOCUPADOS

Experimentados camioneros como Grahann, que posee un Volvo FH 16 de 660 CV, adquirido por leasing, muestra signos de preocupación sobre la nueva generación de profesionales que están tomando las rutas del desierto al comando de un rodotren. “Estos nuevos conductores toman la conducción de los rodotrenes como algo momentáneo. Esta generación de camioneros australianos me preocupa”, confiesa este hombre de 65 años casado con Catherine Le Monnier quien se encarga de la administración de la empresa familiar. “Siempre tuve pasión por la ruta más allá que sea una vida dura”, reconoce mientras recibe un beso apasionado de su mujer.

A CONTRAMANO

Una curiosidad instantánea es el sentido del tránsito australiano. La mano de la dirección que se utiliza es la británica. Eso quiere decir que el volante y sus comandos están localizados del lado derecho de la cabina. La conducción debe ser ejercida en la mano izquierda, (exactamente a la inversa que en Argentina). La sensación del viaje es como si uno estuviese a contramano, principalmente al momento de realizar un sobrepaso y más aún cuando la unidad a superar es otro rodotren.

RECORDS DE LOS RODOTRENES

En líneas generales un Rodotren es una composición formada por una unidad tractora, relativamente, convencional, que acarrea dos o más remolques o semirremolques. En Australia estos gigantes de las rutas son idolatrados. Además de los que se ven a diario, Australia tiene el récord de la conformación del vehículo más largo del mundo. En 1999, la empresa Marleys Transport entro en el Libro Guinness al montar un rodotren con 610 metros de longitud. El récord, entonces inédito, ocurrió en la ciudad de Merredin, al oeste del país-continente.
El camionero Grez Marley acarreó 45 remolques durante ocho kilómetros con su camión Kenworth. En total movió 603 toneladas métricas de carga. Esta marca perduró por mucho tiempo y parecía imbatible.
Sin embargo, cuatro años después, un rodotren de la empresa Mungindi, de Nueva Gales del Sur, compuso un rodotren con un total de 87 remolques arrastrados por tan solo un tractocamión. La formación llegó a un largo de 1.235 metros.
Poco después fue el camionero Doug Gould, de la ciudad de Kalgoorlie, que batió ese récord con su tremenda unidad de 1.442 metros de extensión. Ahora sí parecía imposible quebrar esta marca.
Sin embargo, en 2006, John Atkinson, un camionero de Queesland, montó el hasta ahora mayor rodotren de la historia. Con su Mack Titan acarreó una formación de 1.474,3 metros de carga viva distribuida en 112 trailers. Increíble.

TANQUES DE COMBUSTIBLE

Un dato interesante es que en Australia no hay limitaciones para el almacenamiento de combustible. Los transportistas pueden utilizar cada espacio disponible para instalar todos los reservorios de diesel que quieran. “Remueven hasta las baterías para ganar lugar. Al final, para quienes deben cruzar los largos desiertos, tener una alta autonomía de combustible es fundamental”, revele Wayne Reid, Director de Servicios de Volvo Trucks & Buses de Brisbane.
Otro detalle técnico es la quinta rueda que es reposicionada. La preparación también incluye, para los trailer, centenas de reflectores conforme a lo que reza la legislación australiana.

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