De tendencia a realidad

Cuando en septiembre de 2010 se presentaba la gama Stralis NR, la caja automatizada se transformaba en una revolución para los clientes de la marca. Cuatro años después, esa transmisión que se ofertaba como opcional ha pasado a ser el socio ideal para alcanzar mejores resultados operacionales, tanto en costos como en cuestiones de seguridad.

La aplicada en los camiones avanza a pasos agigantados. Las cajas automatizadas como equipamiento de serie, en ciertos modelos del segmento rutero pesado, han pasado a ser un denominador común en casi todas las marcas que comercializan camiones en la República Argentina. Scania con la Optricruise, Renault Trucks con la Optidriver, Volvo Trucks con la I-Shift e Iveco con la EuroTronic han proclamado y demostrado todas las ventajas que estas transmisiones otorgan, asociadas no sólo a una conducción más eficiente en términos de costos operativos y de mantenimiento, también en rendimiento, confort del conductor y seguridad.
En el caso de Iveco, los Stralis NR revolucionaron los conceptos de sus clientes quienes comenzaron a usufructuar a pleno los beneficios de esta caja de velocidades que desarrolló ZF especialmente para sus camiones del segmento más exclusivo del mercado. La caja EuroTronic, en conjunto con el Intarder (un retardador hidráulico secundario de frenado), facilita la conducción, reduciendo la fatiga del conductor (quien puede concentrarse más en el camino), optimiza el consumo de combustible y brinda una mayor protección (de los componentes de la transmisión) contra las influencias externas, con intervalos de servicio más largos.
Si algo destaca también a las cajas automatizadas no sólo son sus cambios de marcha más rápidos. También la ausencia del pedal de embrague, otro de los componentes que más sufren la constante solicitud del chofer. La comunicación inteligente y perfecta entre motor, embrague y caja de cambios, protege toda la cadena cinemática. De este modo, el número de revoluciones del motor será siempre el apropiado.

Desde Iveco, confirman que lo que hace 4 años se avecinaba como una tendencia, hoy ya es una realidad. Sobresale la preferencia de éstas configuraciones dado los múltiples beneficios que trae aparejado. La evolución ha sido lenta pero continua. Hoy el mercado argentino no escapa a lo que se vive en Europa donde prácticamente no existe otra opción.
En seguridad, la concentración total en el tráfico es irrefutable: no hay ninguna necesidad de quitar las manos del volante por lo que las maniobras pueden ser tan precisas como milimétricas bajo un margen de control casi absoluto.
Incluso con el Intarder, el freno de la transmisión, se puede lograr hasta un 25% más de eficiencia. Básicamente, consiste en un retardador hidrodinámico que no requiere utilizar el sistema de frenado convencional. El aceite lubricante se utiliza como entorno operativo y el sistema dispone su potencia en la salida de la transmisión. Este principio tiene la ventaja que la potencia de frenado generado se aplica directamente sobre el eje de salida de la transmisión y por el eje de cardan, para las ruedas de los vehículos. El Intarder, además de no interferir con el freno motor convencional, permanece activo incluso mientras el conductor promueve los cambios de marcha.
Justamente, la selección manual de las velocidades es siempre posible en cualquier momento e incluso, por ser inteligente, pronostica todas las situaciones. En el transporte de larga distancia es fundamental considerando la posible presencia de una topografía desafiante. El acoplamiento y cambio de velocidad está perfectamente armonizado, incluso, sin pedal de embrague.
En resumidas cuentas, la caja automatizada Eurotronic de Iveco, se caracteriza por ser una transmisión mecánica pero con un sistema robotizado que realiza el paso de marchas en base a los parámetros de manejo. Posee los mismos componentes, más el automatismo que presiona el embrague y hace el cambio de marchas. El Intarder es un sistema de freno adicional. El mismo se encuentra dentro de la caja y se suma al clásico freno CEB (Iveco Turbo brake por descomprensión + Freno de Mariposa) alcanzando -en conjunto- una excelente potencia de frenado de 985 CV.
El sistema se adapta perfectamente -con sólo unas pocas interfaces- a todos los vehículos modernos con motores industriales con EDC. La comunicación entre las unidades de control se efectúa mediante sistemas individuales con la cadena cinemática y el control crucero a través del bus CAN (el cerebro electrónico del camión).

Los beneficios están asociados directamente. Una transmisión progresiva del torque -hacer el cambio de marchas en el momento justo- (Eurotronic esta configurada con 16 relaciones correctamente escalonadas para tener la marcha ideal sea cual sea la condición de manejo) reduce significativamente los costos de mantenimiento: protege el Embrague al no permitir -por ejemplo- partidas inadecuadas en 2da marcha o embragar bruscamente. También brinda mayor durabilidad al eje trasero, las crucetas, etcétera, porque la transmisión del torque a las ruedas se hace en forma progresiva.
Por el lado del chofer, la tecnología Eurotronic aumenta la eficiencia de la conducción dada la simplicidad. Esto permite una transformación de los recursos humanos: un buen chofer, pasa a ser un eximio, y uno -en fase de aprendizaje- a convertirse en un gran profesional, en el corto plazo.

La eficiencia es una necesidad en el transporte de mercancías y no menos importante es la seguridad. Para proteger contra el sobrecalentamiento de los frenos convencionales si estos estuviesen sometidos a un estrés constante, el Intarder (integrado en la caja de cambios) en sus cinco etapas de funcionamiento permite una dosis de aplicación independiente del número de revoluciones del motor, garantizando que no haya interrupción de la fuerza frenado durante los cambios de marcha. Incluso, los sistemas de seguridad como el ABS y ASR siempre continúan activos.
El medioambiente también termina ganando ya que se producen menos emisiones de polvo de las pastillas de freno gracias a un menor desgaste. La reducción de ruido llega a un 50% con el uso de materiales ecológicos y por el menor desecho de aceites utilizados (ZF desarrollo para alto rendimientos el ZF-M Ecofluid). El ZF-Intarder realiza hasta el 90% de las solicitudes de frenado reduciendo así los costos de operación enormemente.

El aumento de la rentabilidad viene aparejado con la velocidad promedio mayor que se puede aplicar con estos vehículos. Este tipo de cajas de velocidades son específicas para actividades de transporte de larga distancia, no sirven para aplicaciones urbanas de stop&go donde aplican las cajas automáticas.
Bajo el proceso de entrega certificada, los camiones Iveco llegan a manos de los conductores. La caja Eurotronic lleva un capítulo especial al momento de la entrega, donde es capacitado el chofer respecto a todos los detalles de su funcionamiento.
Argentina -por sus características de geografía plana- utiliza camiones de porte mediano para realizar tareas de larga distancia por lo que es altamente probable que Iveco vaya incorporando esta tecnología a segmentos más bajos de mercado como el Tector y Cursor. De todos modos, esto, todavía está en estudio.

No son lo mismo

Una caja automática es un concepto totalmente distinto al de una automatizada. En primer lugar porque no hay una caja mecánica “normal” sino un sistema compuesto por un convertidor de par, paquetes de embrague, frenos, satélites y planetarios y gran cantidad de válvulas que -comandados por una central electrónica- realizan los cambios de marchas correspondientes.

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